La otitis media aguda (OMA) es la inflamación de la parte media del oído, una de las enfermedades infecciosas más comunes en la infancia y la más frecuente indicación de antibióticos. Las manifestaciones clínicas más reportadas son dolor local, fiebre, escalofríos y ocasionalmente secreción desde el oído hacia afuera. Puede deberse a muchos otros tipos de bacterias o virus, lo que suele complicar su tratamiento que en general es empírico (al no ser una infección invasiva, la recuperación del agente causal es difícil y se trata con antibióticos). Afecta principalmente a bebés y niños pequeños.
La OMA es una infección frecuente durante los primeros dos años de vida, su máxima incidencia ocurre entre los 6 y 9 meses, existiendo datos que al año de edad, aproximadamente, el 75% de los niños ha sufrido al menos un episodio y el 15%, tres episodios o más. La presencia repetida de esta enfermedad puede ocasionar alteraciones del equilibrio e incluso sordera.
El neumococo puede producir infección en el oído medio desde las vías aéreas superiores. Es el principal agente de la otitis media aguda bacteriana, causando aproximadamente el 50% de los casos y es una de las causas de la OMA recurrente (a repetición). Además, la otitis media frecuente o crónica puede causar meningitis porque el oído está muy cerca de una estructura ósea (hueso mastoides) que a su vez esta en contacto con las meninges y el paso de los neumococos puede ocasionar esta enfermedad que es mucho más grave. Una de las otitis más severas es la que ocasiona el neumococo y requiere ser tratada con antibióticos.