El diagnóstico se realiza a través del cuadro clínico, la radiografía de tórax y cultivos de laboratorio que permiten conocer cuál es el germen que causa la enfermedad y la sensibilidad a los antibióticos comunes. Se pueden obtener cultivos de sangre (hemocultivos), de expectoración (esputo o secreciones respiratorias), líquido pleural si la neumonía se asocia a derrame.
- Fiebre elevada
- Dificultad para respirar, respiración rápida y superficial
- Dolor en el pecho o espalda
- Tos con flema amarillo-verdosas o a veces tos seca
- Escalofríos
- Sudoración
- Cansancio extremo
La fiebre elevada puede ser uno de los indicadores de este padecimiento
¿Cuál es el pronóstico y las posibles complicaciones de la neumonía?
La neumonía neumocóccica puede poner en peligro la vida, especialmente, si la infección llega a la sangre, hecho que ocurre en un tercio de los casos, o al sistema nervioso produciendo meningitis. La mortalidad se sitúa entre el 5% y el 15% en los países desarrollados, siendo mayor en los contextos sociales de bajos recursos. Si la neumonía se complica con meningitis neumocóccica, la mortalidad supera el 40% o puede dejar secuelas permanentes.
¿Cuál es el tratamiento de la neumonía?
La neumonía, como las enfermedades neumocóccicas, se trata con antibióticos. No es adecuada la automedicación ya que esto genera que la enfermedad se presente de forma no habitual retrasando el diagnóstico y mayor resistencia a los antibióticos. Recuerde que la vacunación es la mejor forma de prevenir las enfermedades invasivas por neumococo.