El neumococo

¿Cómo se realiza el diagnóstico de enfermedad neumocóccica?

Como en cualquier enfermedad de origen infeccioso, en los análisis de sangre se puede encontrar un recuento de glóbulos blancos elevados. En las formas invasivas se puede recuperar la bacteria del sitio de infección en:

  • Sangre: ante bacteriemia o sepsis.
  • Líquido cefalorraquídeo: (líquido que se encuentra entre las meninges en el cerebro y médula espinal y al que se accede a través de una punción en la espalda llamada punción lumbar) para el diagnóstico de meningitis.
  • Líquido pleural: (líquido que se encuentra entre las pleuras que son membranas que recubren el pulmón) en el caso de neumonía con derrame pleural.
  • Líquido del oído medio: obtenido a través de una punción llamada timpanocentesis en caso de otitis con derrame.

También existen métodos rápidos de detección de antígeno del neumococo (llamados rápidos porque no requieren su crecimiento en cultivo) que se pueden realizar en los líquidos mencionados previamente.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad neumocóccica?

El tratamiento de elección frente a la enfermedad neumocóccica son los antibióticos. La utilización frecuente y con dosis o esquemas no adecuados tuvo como consecuencia, desde hace muchos años, la aparición de neumococos resistentes (es decir el neumococo es capaz sobrevivir al tratamiento). En casos graves puede requerirse además la administración de líquidos intravenosos, oxígeno, drenaje quirúrgico e internación en una Unidad de Cuidados Intensivos para un mejor control de la evolución. El objetivo es prevenir las formas graves de enfermedad, evitar que los niños se conviertan en portadores y reducir la resistencia a los antibióticos al hacer uso de vacunas efectivas.

No se requiere el aislamiento de niños con enfermedad neumocóccica que concurren a centros de cuidado infantil o escuelas.

El objetivo es prevenir las formas graves de enfermedad y reducir la resistencia a los antibióticos.